Hola una vez más!!
Hoy vamos a retomar una sección muy xula que teníamos un poco abandonada ya que nuestra colaboradora Rocío, quien se ocupaba de ella, ahora mismo está muy liada por asuntos personales >o<
por eso quizás hoy sea la última entrada de ella en el blog y desde aquí queremos desearle que todo le marche muy bien y agradecerle su paso por el blog porque tanto con esta sección como con su blog de escritura particular, Rocío nos ha ayudado mucho a tod@s a escribir bien y a perfeccionar todo lo que sabíamos, preocupándose hasta por cosas tan importantes y que la gente no presta atención como la inspiración, muchas gracias también por ayudarme con el tema del que hoy hablaremos, ya que yo todavía soy una principiante en estos temas :D
Aunque su marcha nos deja algo vacías, nos gustaría continuar con esta sección dedicada por completo a la escritura creativa, por eso *L.Y.F* abre las puertas a un/a nuev@ colaborador/a. Si te sientes capaz de enseñar aprendiendo, si eres responsable y te puedes comprometer a ello y si te gustaría aportar tu granito de arena al blog, mándanos un e-mail a : lityouthfantasy@gmail.com .
No pedimos profesionales que hayan publicado mil libros, sólo gente que tenga interés en aportar sus conocimientos y que le haga ilusión este proyecto de verdad ;)
En caso de que no recibiesemos ninguna solicitud tenemos un plan B muy xulo, y sino pues...con mucha pena tendriamos que cerrar esta sección, que creo que es muy útil para todos los que escribimos pero sino quedáse otro remedio... =(
Dejo de parluchear y aquí os dejo con la 2ª parte de "Rincón Creativo" , a disfrutarlo!! *O* :
Elige tu propia aventura:
Primera, segunda o tercera
Si Yo escribo y Vos leés, ¿quién es Él? ¿La víctima de ambos?
La mayoría de la literatura, y con ‘literatura’ no me refiero únicamente a los textos ficcionales, está escrita en tercera persona. Sobre todo, la literatura que no es contemporánea. La tercera es la más impersonal de las personas, tanto que algunos gramáticos ni la consideran una persona propiamente dicha.
Hoy en día, nos enfrentamos a un reto. Han aparecido otras maneras de contar las cosas y, también, varias maneras de contar una misma cosa. Salió la primera persona y con ella la gran incursión en la psicología de los personajes. Y también apareció, aunque en la minoría de los textos, la segunda persona, que invita al lector a ser el protagonista.
El desafío consiste en elegir la adecuada para cada historia y el reto es investigar cómo algunos escritores deciden jugar con las tres. Quizás porque no se decidieron por una, quizás porque el texto no quedaba satisfecho con una sola.
En todo caso, quien realmente decide con qué persona expresarse y de qué manera será el mismo texto. No es tanto una decisión que el escritor pueda tomar de antemano. Será el mismo fluir de la historia, los personajes, las acciones quienes lo determinen por completo.
Diría que hay situaciones en las que es más aconsejable utilizar una en lugar de otra, pero nunca hay reglas fijas para la escritura. Por ejemplo, como ya se dijo, la primera persona es un buen recurso cuando se quiere ahondar en la psicología de los personajes; cuando más allá de lo que pase, lo que ellos piensan es importante, lo que sienten, lo que evalúan de lo que pasa y cómo planean reaccionar y actuar a continuación. También, la primera persona es aconsejable cuando, por ejemplo, hay un/a protagonista bien marcado/a o cuando hay un grupo como protagonista (sin uno ser más importante que otro) y se quiere probar el uso de varios puntos de vista, según los distintos personajes.
Por su parte, la tercera persona funciona más bien para lo contrario. Hay distintos grados de omnisciencia en el narrador, pero por lo general los personajes suelen saber menos que quien escribe sobre los hechos y hasta, a veces, sobre sus propios pensamientos. Es la persona más recomendable para utilizar si, por ejemplo, no deseamos dar muchos juicios de valor sobre lo que escribimos. Es la más impersonal y objetiva de las tres.
Por último, la segunda persona: la menos usada, la menos leída. La más curiosa. Para el lector, funciona como si él fuera el protagonista de la historia; y para el escritor, es como si le estuviera hablando directamente a su personaje, diciéndole qué le va a pasar. La segunda persona es común en los libros más bien interactivos, en los que uno como escritor espera que el lector construya con él la historia. Un ejemplo típico son los libros que incluyen opciones y el lector debe elegir una y continuar leyendo en la página que se le indique según la opción elegida.
Elegir una por sobre otra parece una elección decisiva para nuestro texto, pero ya desde el principio verán que lo hacen casi de manera automática porque las palabras les son dictadas. Más adelante en el texto, quizás deban cambiarla o quizás deban agregar otra. Dependerá de lo que estén escribiendo y de la posición desde la que escriben. También, del ambiente de lectura que quieran transmitir.
Solo recuerden: no hay elecciones acertadas y elecciones incorrectas. Hay mejores y peores en el sentido de que se adapten de mejor o de peor manera a la historia.
Así que, lectores, ¿ustedes cuál suelen elegir para escribir? ¿Les parece que alguna de sus historias podrían ser escritas en otra persona? ¿Qué tan importante creen que es para una historia la selección de una persona gramatical? ¿Alguna vez leyeron alguna historia contada con una mezcla de dos o de las tres personas gramaticales?
ROCÍO
Como siempre, podéis dejarnos vuestras experiencias respecto al tema narradores aquí para comentarlo entre tod@s ;)
Bss ^o^:
*Arantxa*































